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12/07/21
La producción de combustible de la compañía ha caído desde mayo
luego de haber aumentado ligeramente en los primeros cuatro
meses del año. Venezuela también importó diésel para paliar la
falta de combustibles de motor.
La
petrolera venezolana PDVSA comenzó a producir dos variedades de
crudo mejorado para refinación con el objetivo de reanimar la
muy necesaria producción de combustibles del país, según un
documento de la estatal y fuentes cercanas a la decisión.
Años de insuficiente inversión en el circuito refinador de PDVSA,
con capacidad de 1,3 millones de barriles por día (bpd), y las
sanciones de Estados Unidos desde 2019 han llevado a una
intermitente escasez de gas para cocinar, gasolina y diésel,
haciendo a la nación más dependiente de las importaciones y
obligando a los venezolanos a hacer largas filas para obtener
combustibles.
Como las refinerías venezolanas se construyeron originalmente
para procesar crudos medianos y livianos, la producción de
petróleo cada vez más pesado de PDVSA ya no satisface la dieta
de las instalaciones, lo que obliga a la compañía a decidir cada
mes si refinar sus limitadas existencias de petróleo liviano o
usarlo como diluyente para la producción de su crudo bandera de
exportación, el Merey.
Tras el reinicio en junio de un mejorador clave, operado por la
empresa mixta Petrocedeño, PDVSA programó para este mes el
primer embarque de crudo sintético Zuata Sweet para su mayor
refinería, Amuay y con capacidad de 645.000 bpd, que estuvo
mayormente detenida el mes pasado, según el documento y una de
las fuentes.
PDVSA había dejado de producir Zuata Sweet y otros crudos
mejorados en 2019 poco después de que las sanciones de
Washington privaran a la empresa y a sus socios del mercado más
grande para esas variedades, la costa estadounidense del Golfo.
El mes pasado, la compañía estatal también comenzó a producir
una nueva variedad de crudo mejorado, Hamaca 22, en el proyecto
vecino Petropiar, con el primer cargamento de 500.000 barriles
por salir esta semana desde el terminal de Jose a Amuay, según
el documento.
"No tenemos suficiente crudo para refinación. Ahora estamos
tratando de alimentar a varias refinerías con estos nuevos
crudos", dijo una fuente de la empresa, que pidió permanecer en
el anonimato ya que no estaba autorizada para declarar.
La producción de combustible de la compañía ha caído desde mayo
luego de haber aumentado ligeramente en los primeros cuatro
meses del año. Venezuela también importó diésel para paliar la
falta de combustibles de motor.
La suspensión de Amuay por tres semanas, la parálisis de la
refinería El Palito y la baja producción de la refinería de
Puerto la Cruz contribuyeron a la disminución, para un promedio
total de 193.000 bpd de crudo procesado en junio, 15% de la
capacidad instalada nacional, dijo la fuente.
Cardón, con una capacidad de 310.000 bpd, ha sido la única
refinería con producción estable, en alrededor de 120.000 bpd
este año, agregaron dos fuentes.
PDVSA comenzó a principios de este año a formular una mezcla de
crudo similar a su Leona 22, mezclando grados de la Faja del
Orinoco con diluyentes. Desde entonces, ese crudo ha alimentado
a Amuay y Cardón, según documentos internos de la empresa.
Se espera que la estrategia de usar mezclas y crudo mejorado
para el circuito refinador no sólo permita una mayor producción
de combustibles, sino que también libere crudo Mesa 30 para
producir Merey de exportación, probablemente aliviando los
cuellos de botella que recientemente han retrasado la carga de
petróleo con destino a Asia.
Reuters
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